Algo divertido sobre el Estado Islámico

¿Qué mundo promueve el denominado Estádo Islámico? ¿Estamos ante un ejemplo de mal absoluto? ¿Les gusta algo a estos tipos o están desganados?
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Ocurre lo de Copenhage cuando aún no me he repuesto de aquel “Estado Islámico corta las manos de tres mujeres por usar teléfonos móviles”. Deduzco enseguida -soy audaz- que al Estado Islámico no le gustan ni los daneses, ni la libertad de expresión, ni los móviles, ni las mujeres (o, al menos, no sus manos).

Lo de los daneses es nuevo, pero ya me olía yo, tras aquel “El Estado Islámico ordena la ablación de todas las mujeres y niñas en el norte de Irak”, que algo tiene este ente diabólico contra el sexo femenino. Bueno, también pensé que puede que al Estado Islámico le pase con los clítoris lo mismo que a mí con los altramuces -los chochos de toda la vida-, que le dan grimilla.

Sin duda tardaría menos en enumerar las cosas que le gustan al Estado Islámico que en confeccionar la lista de sus animadversiones pero sigo, igual hilando titulares acabo encontrando algo de sentido.

Con “El IS lanza al vacío a un homosexual y ahorca a 13 jóvenes por ver un partido de fútbol en Mosul”, supuse que no son de su agrado los homosexuales, pero el tema de los jóvenes que veían fútbol es otro cantar; los pudieron ahorcar por jóvenes, por estar en Mosul, por ver el fútbol o la televisión, por ser trece o «por ver algo prohibido que viene de Occidente”. Es un titular preñado de incógnitas cuyo resultado bien podría ser un “todas son correctas” como una casa. Lo que parece demostrado, según el titular “La filial egipcia del Estado Islámico decapita a ocho beduinos en el Sinaí”, es que el Estado Islámico odia a los beduinos.

Luego está el tema de los periodistas, ¡no los pueden ni ver! Detestan sus cabezas casi tanto como a los pilotos jordanos, a los japoneses y a los yazidíes. A los kurdos también los tienen gato, como a los coptos. Pero aún hay más.

Quizá por disidentes, como le pasaba al Frente Popular de Judea con la Unión Popular de Judea, al Estado Islámico no le gustan los humoristas, ni la revista Charlie Hebdo. También “decapita a los fumadores”, por lo que imagino que, junto a estos, en su lista negra aparecerá el tabaco, al igual que los cristianos y los chiíes, con los que tienen cero feeling. Y Mosul, Mosul lo detestan casi tanto como al tabaco, por eso es allí donde desatan gran parte de su mala leche y odio a cuanto existe en este mundo.

¿Es ese el “camino de la paz” que promulga el Estado Islámico con tan estricta y sin sentido aplicación de la Sharia? ¿Un mundo sin teléfonos móviles, ni clítoris, ni manos de mujer, ni mujeres en general, sin homosexuales ni fumadores?

Este nuevo mal absoluto parece hacer todo lo posible por convencernos, con la ayuda de titulares asombrosos, de que nadie está a salvo y de que el entendimiento es imposible. Como siguiendo al dictado la filosofía del absurdo me encuentro un “San Valentín es “pecado” para el Estado Islámico”, con el que no acabo de saber si es el santo Valentín lo que no les mola o si es el amor en general lo que persiguen. Y del amor paso al humor y regreso a los brazos de Charlie Hebdo y los admiro. ¿Cómo se hace humor con aquello que no tiene ni puta gracia?